LA DIMENSION INVISIBLE DE TU SONRISA

Julio se va esfumando, las nubes se apartan,
el invierno es un espejismo que se ha quedado escondido.
Por las calles el sonido de los carros me aturde,
las luces que cuelgan de las fachadas antiguas
se quedan destellando y yo sigo caminando.

Ayer la soledad me daba golpecitos en la espalda,
me acariciaba cada vez que una ilusión me llamaba.
Ayer, navegando por el mundo virtual te volví a ver,
No sé en qué puerto se quedó la melancolía,
ni en que rincón enmudeció la voz de la penumbra.

Cuando por la noche la estela de tu mirada aterrizó
en el espacio sideral de mi imaginación,
quise cantar, escribir, soñar, dibujar.
Llené el vacío de mi fantasía con destellos de alegría,
con versos impregnados en la miel de tus labios.

Karma, energía que se eleva como una estrella fugaz,
el destino no es un reflejo con colores transparentes,
el destino eres tú con tu mirada sensual.
Eres esa dimensión invisible que invade lo intocable,
ese hipnotismo que me hace volar a media tarde.

Ya ves, a veces la inspiración se dibuja con tu silueta,
se me acerca, me dicta un verso y luego me roba un beso.
A veces soy poeta por tiempo limitado,
soy el límite de lo que quisiera encontrar a tu lado,
soy el tiempo negado,
de una historia que aún no ha empezado.